Futuro sustituto de los plásticos de un solo uso – Cellupack

Cellupack, proyecto ganador del Programa de Genereració d’Idees.

No es el primer artículo que escribimos sobre el tema: se han llevado a cabo investigaciones, estudios y propuestas para encontrar sustitutos del plástico para envases de un solo uso. Estas ideas e iniciativas nacen de la necesidad de proteger nuestro planeta tierra, sus océanos, sus mares, sus ríos y sus ecosistemas.

La contaminación de los mares por culpa de los desechos de plástico es real, entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico acaban cada año en los océanos. Los plásticos de un solo uso no solo contaminan los mares y provocan la muerte de la fauna marina, sino que también nuestra comida se ve afectada por la aparición de microplásticos.

Por esta razón, el 27 de marzo de 2019, se aprobó una nueva propuesta del Parlamento Europeo, que recoge la prohibición de los productos plásticos de un solo uso.

Dentro de los plásticos de usar y tirar podemos encontrar: pajitas, platos, cubiertos, bastoncillos de algodón, envases para alimentos, etc.

Y, es por todo esto, que nos interesa hablar del Programa de Generació d’Idees del Parc de Recerca UAB. Un programa que busca ideas innovadoras para resolver los retos del smart food.

¿Qué es el smart food?

Entendemos por smart food aquellos alimentos que han visto su calidad mejorada gracias a la aplicación de nuevas tecnologías. Estas mejoras se pueden implementar en la producción, la elaboración, el envasado o el consumo de toda la industria alimentaria.

Como comentábamos antes, hoy nos toca hablar del Programa de Genereració d’Idees, pues precisamente, este año se ha celebrado la 10ª edición. El proyecto ganador, centrado en el ámbito del smart food, ha sido un producto relacionado con el mundo del envasado sostenible, que tanto nos interesa en Vilapack.

El proyecto ganador se llama Cellupack, y ha ganado con un material fabricado a base de celulosa, pensado para sustituir los envases de plástico de un solo uso. El material es biodegradable, soluble, comestible y con una huella ecológica mínima.

El equipo Cellupack está formado por un investigador del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM), Michele Dei, una ingeniera en Nanotecnología y doctorando del Instituto de Ciencias de los materiales (ICMAB), Camilla Dore, y una Tecnóloga de Alimentos, Elena Jacas.

Para finalizar este artículo, nos gustaría saber vuestra opinión. ¿Qué os parece la nueva normativa del Parlamento Europeo? ¿Será suficiente para parar la contaminación en los mares? ¿Sabrán adaptarse las empresas del mundo del embalaje?