¿Has oído hablar de NutriScore? ¡Nosotros te contamos todo lo que tienes que saber!

Nutriscore, el semáforo para alimentos que te darán una primera idea.

Hacer la compra es un hábito muy rutinario en nuestras vidas, se podría decir casi automático, puesto que llegamos al supermercado y sabemos exactamente qué queremos comprar. Pero no siempre elegimos el producto que es mejor para nuestra salud. Para poder identificarlo debemos leer su etiqueta que es la que contiene la información que nos facilita el fabricante para determinar si el producto es bueno o no.

NutriScore es un sistema de etiquetado frontal de alimentos basado en una escala de cinco colores: verde – que indica mejor calidad nutricional -, verde más claro, amarillo, naranja y rojo, que representa una peor calidad. Pero estos colores no vienen solos, se les asocian cinco letras (A/B/C/D/E) a cada uno.

¿De qué depende que un producto sea clasificado en un color u en otro según Nutriscore?

Para situar un producto en un color se tienen en cuenta dos factores ponderados del 0 al 10, por un lado, las cantidades de los elementos negativos (azúcares, grasas saturadas, energía, sodio) y, por otro, los positivos (gramos de fibras y proteínas, porcentaje de fruta y verdura). Para obtener la calificación final hay que restar el valor numérico de los segundos al de los primeros. NutriScore evalúa los productos sanos desde -15 hasta +40 para los menos sanos.

Pese a que esta forma de etiquetado hace mucho más fácil nuestras elecciones a la hora de hacer la compra, no debemos comparar productos que pertenecen a categorías diferentes, ya que ocupan un espacio diferente en nuestra dieta. Solamente podríamos considerar comparar alimentos de distintas categorías si se consumen en el mismo porcentaje y uso. La clasificación de los alimentos no se rige por un criterio uniforme, sino que depende de varios factores, como su naturaleza, su nivel de procesado y su nivel de contenido de ingredientes entre otros.

Así que debemos tener cuidado y no dejarnos llevar solamente por los colores, sino teniendo en cuenta si los productos forman parte de nuestra dieta diaria o no, o si los consumimos en grandes cantidades o en pequeñas dosis.

Este sistema es el que usan en Francia los fabricantes desde 2017 y por el que han apostado la mayoría de los países europeos. Pero que la industria use NutriScore es algo voluntario. Muchas organizaciones defienden que de los tres sistemas de etiquetado frontal que se emplean en Europa. NutriScore es la mejor elección, ya que hace mucho más fácil entender la composición del producto.

Como decíamos al comienzo de este artículo, este tipo de etiquetado busca facilitar la vida de los consumidores a la hora de saber qué están comprando y, más importante aún, qué están consumiendo. ¿A vosotros qué os parece? ¿Cambiará vuestra forma de comprar ahora que conocéis NutriScore? ¿Os imagináis un sistema como este pero que puntué el tipo de envase según sea más perjudicial o menos para el planeta?